Historia

Sus inicios nos trasladan al tormentoso dominio por parte de don García de Mendoza. Las consecuentes injusticias cometidas por éste y su celebrado relevo de gobernador, dieron lugar a las manifestaciones fluviales que años más tarde se conocerían como la Noche Valdiviana.

En los comienzos de esta actividad, los ribereños, ansiosos de terminar con la injusticia y la oscuridad, salieron en sus botes y encendieron montones de paja seca, convirtiéndose éstas en los primeros atisbos de las luminarias que cubrirían siglos más tarde las famosas corrientes fluviales de la décima cuarta región. Como coronación del verano, la jornada de desfile fluvial da por finalizada las actividades organizadas por la Municipalidad durante la época estival. Por ello, la preparación y afinación de cada detalle se hace imprescindible.

Las embarcaciones son ornamentadas con diversos motivos, los que han sido escogidos con especial cuidado debido a la importante valoración que tiene el tema presentado en el contexto del concurso. Escenas de películas, maravillas arquitectónicas del mundo, figuras mitológicas y representaciones de animales sorprenden a la gran cantidad de público que se acerca a la costanera de la ciudad, lugar naturalmente privilegiado para contemplar el espectáculo.